viernes, 24 de octubre de 2008

Un remolino...

A veces las cosas se empeñan en ir torcidas, en sacudir la vida como cuando un perro mojado se sacude delante de ti llevando un traje nuevo.
A veces la vida se emperra en comportarse como el agua cuando abres el tapón de la bañera, arrastrando todo.
A veces el agua no está tranquila, y hace falta que alguien vigile continuamente a los bañistas.


Para cuando la persona, el compañero, pero sobre todo el AMIGO nos necesite, que tan solo haga una seña y mandaremos todos los salvavidas que tengamos.

3 comentarios:

Chan dijo...

A veces....

La sonrisa de Hiperión dijo...

Será que últimamente me hacen demasiadas señas para que lance salva-vidas. Pero hay veces a las que ya los flotadores no sirben para nada. Pero aun así hay que poner buena cara, porque no eres tu el que se ahoga.
Un saludo

RequetePa dijo...

Vale, a veces son demasiadas veces.

Y lo de que hay veces que los flotadores ya no sirven: al menos los lanzas!! Todo sea por hacer de Mitch Buchanan (o como rayos se escriba).