domingo, 27 de diciembre de 2009

Ensino versus Economía


Considerandome una extranjera en Celanova, ya que ni nací allí, ni allí resido, me doy el lujo de entrometerme en algo que lleva discutiendose hace meses: El traslado del IES Celanova del Mosteiro, con la "excusa" de la creación de un Hotel.
Pensando primero en las razones que se dan para la sustitución del fin al que se destina el Mosteiro Benedictino, solo encuentro que el Hotel de lujo que proponen se ve como salvador del mundo celanovés: milagrosamente reactivaría el comercio, y el turismo acuduría presto a poblar el lugar, con sus miles de euros en los bolsillos. Es complicado verlo, ya que el que exista un hotel en este lugar, no implica que se ocupe, ni que la demanda de alojamiento sea tanta, que justifique el abandono de las instalaciones por el Instituto de Educación Secundaria.
Siempre consideré a los estudiantes de Celanova como autenticos privilegiados por formarse en este lugar. Hoy está dedicado a la educación, pero fue convento, carcel... es historia, y por tanto debe poder accederse a ella con relativa facilidad.

Si quereis uniros, si quereis ver más: www.ensinomosteiro.blogspot.com


2 comentarios:

ourensan@ dijo...

Mi vinculación con Celanova es y nace precisamente con el nacimiento del instituto, aunque nunca allí viví, y pocas veces voy, precisamente por la falta de atractivo o motivos para hacercarme.

Modestamente, opino que no va a descender el nivel educativo en la comarca de Celanova por el cambio de instalaciones. Muy al contrario, supone, si las cosas se hacen bien, una ocasión magnífica para dignificar las infraestructuras docentes, deportivas y culturales en la plaza, con nuevas dotaciones, construídas a medida, por un lado, y reaprovechamiento parcial de las no cedidas, por otro.

Eso, unido a la capacidad de los políticos, locales y provinciales, hartamente demostrada y revalidada en urnas, se hace impensable, difícil siempre, pero imposible con ellos, alternativas para hacer crecer la riqueza y la calidad de vida de sus conciudadanos.

Tampoco entendieron a Galileo, ni a los Alcaldes que apostaron por peatonalizar ciudades y villas, haciéndolas atractivas a sus vecinos y al turismo, hoy casi exclusiva fuente de visitas e ingresos (minicentrales y parques eólicos al margen).

Por eso me sorprende cierta oposición al proyecto, la de las personas supuestamente más formadas y viajadas, que están movilizando al resto, menos estudiados e instruidos, como yo, que hasta escribo hacercarme con hache, siempre rechazando cualquier cambio.

Pero bueno, ¿quién olvida la imagen del arquitecto-concejal-senador pepero Luis Chao intentando levantar con nocturnidad y un pico el asfalto de la entonces recién peatonalizada calle José Antonio, hoy Paseo, otro cambio en su día imposible?

La sonrisa de Hiperión dijo...

Lujos de nuestra historia, lujos de nuestra realidad...

Saludos y un abrazo enorme.

Feliz entrada de año